La freidora de aire se ha popularizado como la apuesta estrella para cocinar con menos aceite y vivir de forma más saludable. Su capacidad para reducir calorías usando aire caliente en lugar de grandes cantidades de grasa ha conquistado a muchas familias. Pero, como señala el médico Manuel Viso, el dispositivo no hace milagros: “Si metes ultraprocesados, no convierte la basura en brócoli”.
Por qué la freidora de aire no es una varita mágica para comer sano
El verdadero secreto para que la air fryer funcione bien está en elegir lo que metes dentro. Este aparato puede rebajar la cantidad de grasa añadida, pero no mejora la calidad de los alimentos. Preparar verduras frescas, pescados o pollo sin exceso de aceite permite platos más ligeros y menos calóricos. Sin embargo, calentar croquetas congeladas o nuggets industriales seguirá siendo un acto con pocas ventajas nutricionales.
Riesgos y trucos para evitar la formación de compuestos dañinos
Uno de los beneficios de la freidora es que reduce las calorías y limita la formación de acrilamidas, sustancias que se crean cuando el almidón se cocina a altas temperaturas, como en las patatas o el pan. Estas sustancias se asocian a riesgos para la salud si se consumen de forma continua. Manuel Viso recomienda no superar los 170 ºC y evitar que los alimentos se quemen, pues el dorado excesivo aumenta la acrilamida.
Un truco sencillo pero eficaz es remojar las patatas en agua veinte minutos antes de cocinarlas. Esto puede eliminar hasta un 30% de las acrilamidas. Aunque esto podría parecer un detalle menor, ayuda a que la freidora sea un aliado para comer más sano, siempre que se usen ingredientes frescos.
Consejos para aprovechar la freidora y no caer en mitos
No basta con cambiar la sartén por la freidora para mejorar la dieta. El error extendido es pensar que solo por usar este electrodoméstico los ultraprocesados se vuelven saludables. La clave está en seleccionar cómo y qué cocinas:
- Escoge alimentos frescos: verduras, pescados y carnes magras siempre serán mejores que los productos ultraprocesados.
- Controla la temperatura: mantenerla por debajo de 170 ºC evita daños y mantiene el sabor.
- No quemes la comida: el dorado justo es apetecible, la quemadura pasa factura a la salud.
- Evita abusar de ultraprocesados: usar la freidora solo para recalentar precocinados sigue siendo poco recomendable.
- Facilita la digestión: remojar patatas o rebozados ayuda a reducir compuestos dañinos.
Qué recetas caseras funcionan mejor en la freidora de aire
El médico recalca que platos con alimentos naturales y poco procesados son la clave para aprovechar la air fryer. Un ejemplo común es preparar calabacín o berenjenas en aceite mínimo, pollo al limón o pescados al vapor con un toque crujiente sin exceso de grasas. Estas recetas permiten conservar nutrientes y disfrutar de texturas apetitosas sin renunciar a la salud.
Por otro lado, usar la máquina solo para ultraprocesados es un error que no aporta nada a una alimentación equilibrada. El objetivo es convertir cada comida en una oportunidad para hacerlo mejor sin complicaciones ni gastos adicionales.