Laura Martínez, interiorista: «A partir de los 60 se pasa mucho más tiempo en casa y se empieza a valorar de verdad la comodidad, la claridad y la facilidad de uso»

Con la llegada de los 60, la casa deja de ser solo un lugar para dormir y se transforma en un refugio habitual. Aquí, la comodidad y la practicidad toman el mando, y cualquier espacio debe adaptarse a necesidades reales. Laura Martínez, interiorista, lo tiene claro: ahora se valora más la claridad, la facilidad de uso y un ambiente que invite a disfrutar sin complicaciones.

Adaptar la casa a partir de los 60: comodidad y funcionalidad ante todo

A partir de esa edad, pasas más tiempo en casa y quieres que todo sea sencillo. No se trata de hacer cambios drásticos ni reformar todo el piso. Basta con pensar en cómo usas el espacio y mejorar lo que realmente influye en tu bienestar.

Por ejemplo, facilitar el acceso a muebles y electrodomésticos sin tener que hacer movimientos incómodos o complicados evita lesiones y aporta tranquilidad. Laura Martínez recomienda apostar por sistemas de apertura suaves, muebles a alturas accesibles y estanterías claras para evitar confusiones.

La importancia de la iluminación y los colores claros

La claridad no solo es estética, mejora la seguridad y el ánimo. Los colores claros reflejan mejor la luz natural y artificial, haciendo los espacios más acogedores y fáciles de recorrer. Además, una buena iluminación evita caídas y facilita las actividades diarias sin esfuerzo.

Un salón con grandes ventanas, cortinas ligeras y varias fuentes de luz puede transformar un espacio oscuro y complicado en un lugar luminoso y alegre. Apuesta por reguladores de intensidad para adaptar la luz según el momento del día o la tarea.

Trucos sencillos para hacer tu casa más práctica con pocos cambios

No siempre hace falta obra ni gastos grandes. Cambios pequeños pueden marcar la diferencia y mejorar notablemente el día a día.

  1. Organiza los muebles dejando espacio libre para caminar. Un salón recargado complica moverse y puede suponer un peligro.
  2. Usa textiles agradables y de fácil mantenimiento. Las fundas lavables y alfombras antideslizantes ayudan a evitar accidentes y a mantener todo limpio.
  3. Coloca interruptores y enchufes a alturas accesibles. Esto evita que te agaches o estires demasiado, aumentando la autonomía.
  4. Incorpora ayudas prácticas como sillas con apoyabrazos y barras de apoyo en puntos clave.
  5. Piensa en electrodomésticos sencillos, sin demasiados botones y con funciones claras.

Seguridad y ahorro energético: un binomio necesario

Además de comodidad, hay que cuidar que la casa sea segura y eficiente. Instalar detectores de humo y gas, revisar las instalaciones eléctricas y controlar la temperatura son aspectos clave.

Al mismo tiempo, optimizar el consumo con dispositivos de bajo consumo y un buen aislamiento reduce la factura y evita disgustos. Cambiar a bombillas led o programar la calefacción para que sólo funcione cuando estés en casa son acciones fáciles y efectivas.

Detalles que marcan la diferencia en la calidad de vida

Más allá de lo práctico, la decoración también cuenta para sentirte bien en casa. Laura Martínez sugiere mezclar lo funcional con toques personales que te hagan sentir cómodo y relajado.

Puede ser un cuadro que te guste, plantas que purifiquen el aire o un rincón para leer con una lámpara de luz cálida. Así, tu hogar se convierte en un espacio que refleja tu personalidad y no solo en un lugar para pasar el tiempo.

  • Elige cortinas que permitan controlar la luz y mantener la privacidad.
  • Mantén el orden para que todo esté a mano y la sensación de espacio aumente.
  • Incorpora objetos que te traigan buenos recuerdos o alegren el ambiente.
  • Renueva textiles y colores según la estación para mantener el frescor visual.

Deja un comentario